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La invisible presencia de las medicinas complementarias

Profesionales que miran hacia el este

La invisible presencia de las medicinas complementarias

  • Acupuntura, naturopatía y homeopatía son las tres terapias que fueron ratificadas por el Ministerio de Salud en la década anterior, pero su situación es compleja y su presencia en consultorios es casi nula.

Las medicinas complementarias han dado que hablar tanto a la ciudadanía, como al estado chileno. Fue en el año 2005 cuando a algunas de estas prácticas se les dio luz verde y se les otorgó un marco regulatorio para su ejercicio, dándole la posibilidad a los practicantes de la acupuntura, la naturopatía y la homeopatía de trabajar en el servicio público.

No obstante, la aplicación efectiva de las terapias ya mencionadas dentro de Centros de Salud Familiar (Cesfam) y hospitales, la valoración como práctica médica válida de algunas otras como el reiki o el biomagnetismo, o la integración de la medicina complementaria a las prestaciones del sistema público de salud, aún son temas que hacen sacar chispas dentro de algún seminario de sanidad.

Pero para entender los cuestionamientos que se les hace a las terapias alternativas, así como los desafíos que presentan para su integración en las prestaciones del servicio de salud público, debemos entender ¿Qué son las medicinas complementarias?



En un seminario realizado en el año 2015, la Dra. Mónica Galanti, asesora en medicinas complementarias de la División de Políticas Públicas, se refirió a los problemas que aquejan a las medicinas complementarias, como la falta de políticas públicas, de sistemas de calificación, de pruebas de riesgo-beneficio y de reglamentación que regule las prácticas.

Al igual que Galanti, otros doctores y personas relacionadas con las medicinas complementarias han intentado impulsar en la agenda del estado la preocupación por el ejercicio de las terapias alópatas. Un caso sería el del Dr. Rodrigo Aranda, director de la Escuela China Clásica San Bao, quien en septiembre pasado tuvo una audiencia con una comisión del Senado, donde llamó a masificar la acupuntura en el servicio público.

La comisión senatorial acordó informar al Ministerio de Salud sobre la necesidad de convertir a la acupuntura en una prestación del Fondo Nacional de Salud (Fonasa), de manera que tanto usuarios de Isapre como de la empresa estatal de sanidad, puedan acceder a consultas certificadas y reguladas. La Comisión Salud añadió también la necesidad de dar forma a los programas pilotos de medicina complementaria en los centros de salud primaria.

Mientras se discuten las nuevas regulaciones para las terapias alternativas dentro de la burocracia estatal, universidades, institutos y centros de formación técnica abrieron hace tiempo cursos, carreras y diplomados para formar tanto profesionales como técnicos en la medicina alópata. Un ejemplo notable de esta tendencia es la Universidad de Santiago de Chile, que ofrece posgrados de terapia floral y acupuntura.

Tierra de nadie

En el 2011 la Asociación de Escépticos de Chile realizó un listado de carreras y universidades que ellos encontraron cuestionables, y entre ellas se encontraban cursos y diplomados de medicina complementaria. En un estudio sobre las medicinas complementarias realizado en el año 2012, sólo el 15% de los entrevistados consideró a los practicantes de terapias alternativas como charlatanes.

Otro estudio, también realizado en el año 2012, un 80% de los entrevistados aseguró que le gustaría tratarse con medicinas complementarias en un centro de salud primario. Pero aun cuando la percepción general de las terapias alternativas es en su mayoría positiva, las dudas respecto a su falta de sistemas de calificación impiden su integración a los planes de salud pública.

Esta es la opinión del odontólogo y director del Cesfam San José de Rodelillo, Rodrigo Valenzuela Barra, quien nos otorgó sus consideraciones respecto a la presencia de la medicina complementaria en la comuna de Valparaíso, en el siguiente vídeo:

https://drive.google.com/file/d/1a6s7haHOhpZLqPEQbs5HlIUXElsgAGhP/view?usp=sharing

Profesionales mirando hacia el este

El director Rodrigo Valenzuela mencionó también que son los mismos profesionales los que están tomando cursos de medicinas complementarias y empleándolos en sus respectivos centros de salud familiar. “Las iniciativas de integración de terapias alternativas dentro de los Cesfam, parten por la iniciativa de los mismos empleados que trabajan dentro de estas instituciones”, añadió Valenzuela.

Para el director del Consultorio San José de Rodelillo, esto se debe a que la falta de un marco de regulatorio que defina cuáles prácticas son correctas y cuáles no, lo que no permite a practicantes de medicina complementaria que no posean un título en una carrera tradicional, el ser contratados por la Corporación Municipal como personal de salud.

Es esto mismo lo que impide la elaboración de planes de salud que incluyan a la medicina complementaria como una meta a cumplir. Sin embargo, la presencia de terapias alternativas en los consultorios de salud familiar es invisible, pero existe, porque el interés en la medicina no tradicional crece año tras año.

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